Aguas destructivas arrasan el planeta que dejamos atrás. La lluvia inunda otra vez Nueva Orleans, y cuando se corta el suministro eléctrico en el acuario de la ciudad, es el fin de miles de animales. La corrosión producida por la lluvia derriba la Aguja Espacial de Seattle, mientras en Oriente Medio, la humedad destruye los modernos rascacielos de Dubai.